domingo, 14 de agosto de 2011

Homeopatia. ¿Quieres entenderla?

Para comprender como funciona la homeopatía, debemos conocer sus leyes fundamentales, que son:
  1. Ley de similitud:  "En el organismo vivo, una afección dinámica más débil es extinguida permanentemente por una más fuerte si esta última (aunque diferente en especie) es muy semejante ala primera en sus manifestaciones". Que quiere decir, pues que una enfermedad natural o artificial puede anular o hacer desaparecer a otra enfermedad natural o artificial, sólo si existe una semejanza suficiente en sus manifestaciones y efectos. Entonces, si administramos una sustancia capaz de producir una enfermedad artificial (experimentada en el hombre sano) a un individuo que padezca una enfermedad natural, cuyas  manifestaciones son muy semejantes a la artificial, ésta siempre más fuerte, eliminará aquélla obteniéndose la curación. Así nos encontramos con el principio de similitud de Hipócrates que, al contrarió que Galeno, propone "Similia similibus curentur", o sea, lo similar cura lo similar. Hay que recordar que Hahnemann logra concretar un enfoque holístico del enfermo y también aplicar el remedio, cosa que no había logrado Hipócrataes.
  2. Ley de la patogenesia: o de la experimentación en el hombre sano. La primera experiencia realizada por Hahnemann fue tomando quina. La metodología de la homeopatía es estudiar la acción del medicamento en el hombre sano para luego aplicarlo al enfermo. Con la experimentación en el hombre sano se determina si existe una modificación en el equilibrio funcional, cuáles son los órganos directamente afectados y qué cambios se ponen de manifiesto.                                                              Existen reacciones subjetivas importantes para la conclusión de una prueba que los animales de experimentación no nos pueden aportar.                                                                                               La patogenesia es el conjunto de síntomas comprobados y registrados que produce en la persona la ingestión de dosis mínimas de una sustancia medicametosa o no, que puede ser o no dinamizada.
  3. Ley de la dosis infinitesimal: durante muchos años Hahnemann usó dosis ponderables de medicamentos, pero paulatinamente comenzó a utilizar dosis cada vez menores, hasta llegar a cifras infinitesimales. Las sustancias solubles se disolvían en agua o alcohol. Las insolubles las trituraba con lactosa. Observó así que los resultados con dosis más diluidas eran más positivos, permitiendo evitar agravaciones medicamentosas. Llega así un momento en que no hay manera de detectar la presencia de soluto en el disolvente (es decir, medicamento en la lactosa o alcohol), y es aquí donde se pretende quitarle base científica a la homeopatía.
  4. Ley del remedio único: Para los unicistas en general, un solo remedio cubre la totalidad de los síntomas de la enfermedad. Hahnemann ensayó un sólo medicamento por vez. La materia médica fue para una sustancia pura en cada ensayo. Hahmemann objetó la polifarmacia, sobre la base de que el efecto de dos medicamentos juntos no podía ser anticipado, especialmente cuando la acción de ambos es en gran parte desconocida. El ideal de Hahnemann era el remedio único, aun cuando reconoció la necesidad de alterar a veces este procedimiento. En la actualidad conviven unicistas (que siguen a Hahnemann), pluralistas (que dan más de un medicamento en forma separada), y complejistas (dan varios medicamentos en una misma forma farmacéutica).

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