lunes, 14 de mayo de 2012

Homeopatia para prevenir efectos de vacunas

Foto: Ishtar Paddy
Hace tiempo hable con unos padres de las vacunas, de los riesgos, efectos secundarios, etc. Los padres quieren seguir el programa de vacunación infantil, que ha comenzado en su caso con un poco de retraso, la primera se la ponen con un mes y casi tres semanas. La segunda se la  ponen el día de su segundo mes de vida.

Han tenido que realizar unas pruebas a la criatura, y la enfermera les dijo que la vacuna se la pondrán más adelante, que no pasa nada. Bien, es lo correcto, ¿pero por que no esperar a que tenga un año o más?. ¿Se puede esperar casi dos meses y no un año?, ¿donde ponemos los límites?, ¿en tres meses, cinco meses, cuarto y mitad?

Por otro lado, obvian algunas vacunas por recomendación de la matrona o enfermera, que dice que no son importantes y que ella no las pondría. Pero a otros padres, otras matronas o enfermeras les hacen la misma recomendación aunque cambiando las que pondrían o no. En fin....que estoy un poco cabreado, me voy a tener que mirar el higadillo.

Al final, entre ellos han llegado a un acuerdo, le ponen las vacunas, pero al mismo tiempo le dan homeopatía para prevenir. En este caso las cepas a usar son: Thuya y Silicea.

¿Para prevenir que?, pues la posible reacción del sistema inmunitario del bebe, en caso de que este no pueda hacer frente a los patógenos (debilitados) introducidos en su organismo, y para intentar eliminar las porquerías que llevan las vacunas, que son toxicas para el organismo.

Dentro del programa de vacunación infantil encontramos Tiomersal (mercurio), que actúa como conservante, en la vacuna de la difteria y la hepatitis B de algunos laboratorios, no de todos. Aunque la medicina oficial lo niega, se cree que este compuesto esta  implicado en el autismo. Si se sigue el programa, se llega a recibir 7 vacunas con Tiomersal antes de que el niño tenga año y medio. Tú tienes opción de informarte e intentar por lo menos que las que pongan a tu bebe no lo lleven incluido.

Otras porquerías que llevan o llevaban las vacunas, hace tiempo que no estoy al día en esto, pero creo que no habrá cambiado mucho: Sorbitol, gelatina, proteína de huevo, cloruro de sodio, suero bovino, formaldehido, fenoxietanol, fosfato de aluminio,..., que pueden ocasionar diversos problemas, y alguno de ellos más grave que la enfermad de la que van a vacunarse.

Al igual que es obvio que el bebe es inmaduro, también es obvio que a esta edad (un mes y pico) existe una inmadurez inmunológica que todavía no les ha permitido adquirir las suficientes defensas. Esto se ve clarísimo cuando empiezan la guardería, que muchos niños cogen catarro tras catarro. Y aunque algunos crean que esto es bueno porque así se inmunizan, están en un error, que por desgracia trae consecuencias importantes a muchos niños.

Tenemos que recordar que está contraindicado vacunar, a bebes o adultos, si tienen el sistema inmunitario débil o deprimido. Un adulto nota que se encuentra mal, que ha pillado algo,..., pero, ¿como sabes tu que tu bebe no ha pillado algo, que acaba de coger un catarrillo o un resfriado o algo peor, y todavía no hace síntomas, que su sistema inmunitario es débil?. Ponte en situación, imaginate a tu bebe diciendo: oye, para, no me pinches, no ves que tengo las defensas bajas. Jolines!! (por no ser mal educado y poner otras palabras), y encima, para fastidiarme aun más, me queréis poner varias vacunas juntas y revueltas. ¿Por que no de una en una? permitiendo la lucha o adaptación poco a poco.

Claro, aquí surge otro problema. El pinchazo, habría que buscar otro método vacunar. Al pinchar, abres la puerta, y en los Centro de Salud (me hace gracia el nombre, cuando en realidad, quitando a los trabajadores y los pobres bebes, los que acuden son enfermos, el verdadero nombre debiera ser Centro de Enfermedad) puede entrar cualquier cosa  por esa puerta (bacterias y virus), además de lo que puedas coger al respirar.

Tampoco se puede vacunar a un bebe si tiene problemas neurológicos, y  en numerosas ocasiones estos problemas se perciben a mayor edad. Y así con más historias.

Bueno al grano, mejor dicho al gránulo, que es como se denominan las bolitas homeopáticas. Aquí surge otro problema, el miedo de algunos padres a que el bebe se atragante o asfixie con los gránulos. No pasa nada, incluso a los bebes que están en incubadora o intubados se les puede administrar los gránulos en la boca directamente de uno en uno.
  • Thuya: este medicamento homeopático es para los niños que son extremadamente sensibles a las vacunas, hacen importantes agravaciones. Entonces, si tras la vacuna presenta trastornos, de modo general se le prescribe Thuya. Pero la verdad es que muchos homeópatas y naturópatas la mandamos tomar unos días antes y después de poner la vacunas, a modo preventivo.
  • Silicea: también nos va muy bien para las agravaciones producidas por la vacunas. Además, Silicea es para los que tienen miedos a los pinchazos, a las agujas. Tras la vacuna los bebes tienen problemas con la nutrición. También se podría usar  Silicea en Sales de Schussler, que igualmente nos ayuda a eliminar las toxinas del organismo. La mandamos tras las vacunas en plazos más largos.
Debemos tener en cuenta a Aconitum, Sulfur, Carvo Vegetalis, Pulsatilla,...,

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