martes, 20 de septiembre de 2011

El dolor pertenece a la mente, no al cuerpo. A ver sí se me pasa.

Dentro de los grupos de personas que acuden a consulta para recibir masaje ó tratamiento, suele haber dos grupos. Los que acuden al menor síntoma de dolor ó molestia, y los que vienen cuando ya han pasado un par de semanas e incluso meses. Estos últimos, han esperado con el fin de dar tiempo al dolor o molestia, muchas veces tomando analgésicos ó antiinflamatorios por su cuenta, sin la prescripción del médico, para ver si les desaparece.

A veces así sucede, la práctica de una actividad física, algún deporte, una temporada de tranquilidad,... logra eliminar la causa de la molestia. Evidentemente, y por desgracia, a las personas que acuden a consulta, no les ha ocurrido esto. Pero, ¿como ha sucedido?.

El proceso es el siguiente: al igual que a nivel mental olvidamos las situaciones traumáticas ó penosas, en un intento de "si no me acuerdo, no me duele (a nivel psicológico)", a nivel corporal, es decir a nivel del sistema músculo - esquelético, también hacemos por olvidar. ¿Y como?, pues deformando la postura, hablando en términos mas técnicos: realizando compensaciones para adaptarnos. Por ejemplo, en un esguince de tobillo, callo, juanete, etc., sí tenemos dolor al apoyar el pie derecho, haremos una compensación transfiriendo el peso a otra parte para disminuir el dolor.

Amenudo no somos conscientes de esta compensación, hasta que alguien nos dice "`oye, como cojeas", ó "que inclinado vas hacia  ...". Muchas veces, así se pone freno a la molestia (está, pero no eres consciente), pero a la larga tendrá un coste, porque el problema continua y llegará un momento en que el cuerpo no podrá adaptar, y aparecerá dolor de nuevo. Y esto es más grave, porque ahora que notas el dolor, quiere decir que eres "consciente" de él, y que sepas, que el cuerpo ha puesto todos los medios, de una manera digamos que automática, para que no lo notes, y no ha podido, se ha agravado.

Por eso es importante intentar poner remedio al menor síntoma doloroso, e ir a buscar y tratar la causa que lo ha generado.

En otra entrada posterior, explicaré esta aseveración:  El dolor pertenece a la mente, no al cuerpo.

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