viernes, 30 de septiembre de 2011

Alimento emocional versus alimento físico

Me cuenta una persona cercana, profesora, que ha tenido que sustituir a una compañera. Observa a un niño de 4  ó 5 años, no me acuerdo, que está maltratando a otros, pegándoles y empujándoles.

Se acerca a él, y empieza a preguntarle que le pasa. Él, con ojos llorosos, le responde que está enfadado. Ella, le dice que aunque esté enfadado, hay que tratar bien a los compañeros, que ella quizás esta enfadada con él porque está pegando a los demás niños, pero ella le habla tranquilamente, no le chilla ni le empuja, como él hace. Y le vuelve a preguntar: ¿qué te pasa?.

Bueno, pues la cuestión, es que el niño está enfadado porque su madre le ha dejado a comer en el comedor del colegio, en vez de llevarle a casa a comer con ella.

La profesora le dice: igual tu ama tiene trabajo y no podía comer contigo.
El niño responde: No, hoy acaba de trabajar a la una.
Profesora: quizás tiene que hacer recados o compras, ir al super, pescadería o frutería.
Niño: No, eso lo hizo ayer.
Y así un buen rato. 

No le queda más remedio a la profesora que consolar al niño, le sube sobre sus pieranas, le da un beso,diciéndole al crío algo para consolarle, aunque sabe perfectamente (conoce la situación familiar, ha tenido reuniones con esos padres, que dejan mucho que desear,...) que el niño tiene toda la razón para estar enfadado. El niño se queda tranquilo.

Y es que los niños necesitan sentirse queridos, el alimento emocional es fundamental para su normal desarrollo. Es prioritario, Estudios realizados entre un niño emocionalmente bien alimentado y escasamente nutrido (alimentación física), y otro a la inversa, dicen que el primero saldrá adelante sin problemas. Y el caso contrarió, el del niño no alimentado emocianalmente, tendrá un montón de problemas.

Me llamó la atención un experimento: a unas crías de monos (creo que eran chimpances, no lo sé seguro), se les dejaba de alimentar durante un tiempo ( ya, son experimentos que maltratan a los animales, solo expongo el caso). Transcurrido ese tiempo, se les exponía dos vías de acceso, visibles para ellas, una era hacia alimentos físicos y otra hacia un peluche que simulaba una madre mona. Bien, pues todas las crías, a pesar de estar hambrientas, elegían el acceso hacia el peluche madre.

Elige el cariño frente al alimento, entre pasar un tiempo mimando, jugando, queriendo, estando,...ó limpiando, cocinando, comprando, saliendo con las amistades,.... Tu mism@.

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